Recuerdo que era viernes, íbamos a cenar hamburguesas con el del carrito pero no teníamos mucha hambre, era un viernes aburridísimo como pocos, mi carnal Julio tenía mucha hueva igual que yo así que nos disponíamos a irnos cada quien a su casa… "ya mañana será otro día". De pronto llegó su primo Hugo para vendernos unos boletos para una fiesta en un bar medio x, en el que iba a haber una fiesta de la escuela de su novia, le dijimos: no qué hueva, no queremos ir… nos insistió tanto que accedimos pero de mala gana y le dijimos que solo teníamos lana para un boleto y que luego le pagábamos el otro (la verdad si teníamos pero no sabíamos como zafarnos). Total que ese día fue uno de los mejores que compartimos mi amigo Julio y yo y que hasta la fecha recordamos con cariño por todo lo que significó en nuestras vidas, en nuestra amistad y que aun hoy a casi 15 años de distancia, seguimos añorando cada vez que lo recordamos…
Llegamos al bar y nos compramos unas cervezas, había mesa de billar y mi carnal y yo eternos jugadores, nos apropiamos de la mesa y estábamos de lo más divertidos fumando como chacuacos y haciendo mamada y media con el taco, puros tiros de fantasía y payasadas por el estilo que juro por dios que nunca más nos volvieron a salir… en esas estábamos cuando se acerca un tipito con facha de rompemadres y nos dice, oigan nos dejan jugar a mis amigas y a mí? Es que los estamos viendo desde hace rato y los vemos muy divertidos, yo no se jugar y ellas tampoco, pero quieren aprender, como ven? Les late?... nos volteamos a ver mi carnal y yo y sin decirnos nada, porque nos entendíamos perfecto, dijimos casi al mismo tiempo “y cómo están tus amigas” digo para ver si valía la pena dejarlas jugar, jeje… ahí vienen, nos dijo, haciéndoles señas con las manos para que se acercaran… aun recuerdo la cara de mi carnal y la mía no se como habrá sido pero los dos nos quedamos bien apendejados cuando vimos venir a dos niñas, no es que quiera ser mamón pero la verdad muy cachondonas y no eran unas super modelos, pero rebasaban con mucho nuestras expectativas para esa noche aburrida de viernes… llegaron nos saludaron y de inmediato al escucharlas supimos que no eran de ahí… Alejandra y Nancy se llamaban, la primera de Tabasco, la segunda de Veracruz, y eran con mucho, las de mejor ambiente y lo más rescatable en aquel barcillo. Lo mejor del caso es que eran super alivianadas y querían que les enseñáramos a jugar billar, por lo que ni tardos ni perezosos empezamos a enseñarles cómo se agarraba el palo (sin albúr) y el contacto físico fue inmediato, después de enseñarles y de reírnos como locos cuando el inche Julio por hacerle a la mamada se quemó con el cigarro en la mano, nos invitaron a su mesa y acabamos bailando con ellas toda la noche, momento mágico que ni mi carnal ni yo hubiéramos imaginado en nuestras noches más inspiradas buscando ligue en los antros y que se dio aquella aburrida noche de viernes. Como era de suponerse las invitamos a salir y al día siguiente fuimos al billar y luego al cine, él se concentró en Nancy y yo en Alejandra, yo tenía 19, Julio 20, Alejandra 23 cerca de los 24 y Nancy 25, ni en nuestros más alucinados sueños hubiéramos podido imaginar salir con esas niñas que la verdad estaban muy bien proporcionadas y diosito nos las estaba proporcionando en ese preciso momento… y después de un par de salidas juntos los 4, nos hicimos novios de ellas en la misma semana con diferencia de unos días, él era más aventado que yo así que casi casi me vi obligado a llegarle a Alejandra, esperando que me dijera que no, por la diferencia de edades y porque era un verdadero bombom, pero resultó que no y nos hicimos novios y algo más… Y las salidas juntos se volvieron frecuentes, lo mismo al billar que al boliche que a la pista de hielo que al cine o a cenar o a bailar o a nadar, eran de verdad increíbles, y celebramos cumpleaños juntos, los cuatro, primero el mío en diciembre, recuerdo que llegaron los 3 de sorpresa a mi casa con un pastel y un cartelón donde Alejandra me decía que me amaba!!! Mi mamá casi se infarta cuando conoció a Alejandra y la pudo odiar desde entonces, pero entiendan a mi viejita, siempre ha sido muy celosa; luego en febrero, el de Nancy que celebramos en casa de Alejandra jugando cartas hasta el amanecer y donde acabamos encuerados y bien persas cagándonos de risa de nuestras miserias (las de julio y mías ja, porque ellas si estaban bien curvilíneas), luego en Abril el de Alejandra que fuimos a nadar y chelear y me valió un castigo de tres días por llevarme sin permiso la camioneta de mi papá y por último en Julio, el de mi carnal donde Nancy decidió llevarle serenata con sus amigos que tocaban la guitarra y cantaban bien chido. La mamá de Julio preparó pozole y cenamos todos juntos en su casa y como los papás de mi amigo si que eran de ambiente, acabamos echando trago en su casa. En verdad fue una época de lo mejor, ambos nos enamoramos como unos perdidos de estas dos bellezas tropicales, nada que ver con lo que habíamos conocido antes, nada que ver con las niñas que habíamos salido antes, pues eran super alivianadas, independientes, abiertas, expresivas, sinceras, cariñosas y sobre todo mucho más expertas que nosotros en el arte del amor… sin duda fueron de los mejores tiempos que compartimos juntos mi carnalito y yo!!!!
Qué tiempos aquellos!!! Si pudiera regresar el tiempo, no cambiaría nada de aquella época...
3 comentarios:
jaja me encantó tu historia... no cabe duda que la vida está hecha de momentos jaja y ese amigo tuyo debe ser la onda :D:D
Saludines ;)
Y luego x k la dueña d tus kincenas c encabrona contigo, jajajajajaja.....
Ah, pero k shido son los amores tropicales
bexo,baxo y apapaxo!!!
princesa libélula: gracias por las flores!!!! a mi me encanta recordarlas porque es como volver a vivirlas, que bueno que te gustó. Saluditos y seguimos en contacto ok?
Maruka: si verdá? pero ella sabe esta historia y no fue en su año, por tanto, no es en su daño no crees?
Publicar un comentario